miércoles, 3 de octubre de 2012

SIERRA ESPUÑA CON 50KM

Ante la irresistible convocatoria de 50 KM, once ciclistas, entre los cuales dos liebres, nos hemos dado cita, en una mañana/día de asueto, para pedalear, en un magnífico y soleado día preotoñal, por las sendas ingenieriles, caminos y pistas de Sierra Espuña.
-Foto Alex 50 KM-
Después de dejar los vehículos en una explanada (junto al Canal del Trasvase) de la carretera de acceso a la sierra desde Alhama de Murcia, comenzamos a pedalear (8:20 h) por el camino de servicio de dicho canal, el cual abandonamos, sin habernos dado tiempo todavía a calentar las piernas, para comenzar la subida por  las mil curvas. A diferencia de la vez anterior, y con motivo de las últimas fuertes lluvias, el sendero presenta abundantes regueros y piedras sueltas lo que dificulta su ya de por si prolongado, sufrido y largo ascenso.
Tropecientas curvas y 400 metros de desnivel después alcanzamos una pista. Continuamos hacia el oeste por este territorio pistero, en llaneo o suave ascenso, en donde los componentes de 50 KM y Balazote dan sobradas muestras de su buena forma física.
Llegamos a una pista asfaltada (Pista Forestal de la Huerta de Espuña) y, poco después, tomamos un bocado y reponemos fuerzas en el bar/restaurante y área de picnic junto a la casa forestal de Las Alquerías. Reanudamos el ascenso, por pista asfaltada, acortado y amenizado por sufridos y técnicos atajos por sendas, hasta que alcanzamos el mirador del Collado Bermejo y acometemos las últimas y prolongadas rampas de la carretera de acceso a las instalaciones militares del Morrón de Espuña. Abandonamos la carretera y seguimos por un camino que nos conduce a los pozos de la nieve de Murcia, localizados en un bucólico y, a estas horas, soleado rincón de Sierra Espuña.   
Retornamos a la carretera y poco después la abandonamos por unos estrechos caminos, rodeando el Morrón, que nos conducen al denominado pozo de Cartagena, con su característica cubierta, y a un frondoso bosque de pinos que tapiza su ladera oeste.
-Foto Alex 50 KM-
Una vez cerrado el bucle/circunvalación del Morrón de Espuña, continuamos por pista forestal, ya por fin en descenso, y, a la altura de la casa de Las Labores, la abandonamos para desviarnos por un sendero en zig-zag que nos conduce a un camino paralelo al río Espuña, en un húmedo, verde y tranquilo valle, ya conocido de la ruta anterior. 
Salimos a la pista central de la sierra y continuamos un corto ascenso hasta un collado (Km 43,6. 12:30 h). Aquí nos despedimos del grupo de Balazote y 50 KM, que habían reservado comida (según parece provechosa) en la cercana Venta de La Perdiz, y las dos liebres comenzamos lo que será, a partir de este momento, un divertido y agradable descenso, combinación de senderos y más senderos, con esporádicos, aunque escasos, tramos de estrechos o rotos caminos.
Pedaleamos inicialmente por un sendero poco transitado, con tramos algo cerrados por la vegetación, paralelo al río Espuña y, después de atravesar dos tramos embarrados en el cruce con el barranco de Leyva, retomamos el descenso, por este idílico paraje, hasta llegar al refugio de Fuente Bermeja. Buscamos la cercana fuente y, ante la ausencia de agua en su caño, tenemos que resignarnos a no poder recargar nuestras exiguas camelbak y vernos obligados a racionar el agua el resto de la ruta.
Un repecho de subida, al que le sigue un tramo de porteo, hasta alcanzar un estrecho camino y volver a enlazar con sendas ingenieriles por las cuales, poco a poco, vamos perdiendo altura y acercándonos al Canal del Trasvase.
Alcanzamos el canal del Taibilla y un sendero paralelo al mismo que nos conduce en suave llaneo, aunque con algún repecho puntual de subida, hasta la carretera principal de la sierra. Solo nos restan 1,5 km, en descenso, para alcanzar nuevamente los vehículos (Km 60,5. 14:16 h), todavía a tiempo de comer en El Jarro del Oro y regresar a Yecla.
En resumen, una ruta realmente agradable y divertida, no exenta de muchos kilómetros de ascenso y desnivel acumulado, que habrá que repetir, junto a un grupo más numeroso de liebres, con algunas de las variantes que se me han ido ocurriendo por el camino y que, entre otras, permitan enlazar con el camino del valle de Leyva.
Gracias a los amigos de 50 KM por habernos permitido compartir pedaladas en esta magnífica ruta.
Track:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3425267
Crónica, fotografías y vídeos 50 km blogspot:
http://50km.blogspot.com.es/2012/10/sierra-espuna-hoy-ha-sido-un-gran-dia.html
http://50km.blogspot.com.es/2012/10/videos-de-sierra-espuna-la-senda-de-las.html

Datos prácticos:
Distancia: 60,5 km
Desnivel acumulado: 1.735 m         Altura máxima: 1.439 m
Velocidad media (mov): 12,2 Km/h
Tiempo en movimiento: 05:00 h
Dificultad física (Media-Alta) y técnica (Media)
Observaciones: Ciclabilidad 99,9 %.
IBP: 119

lunes, 24 de septiembre de 2012

Río Fraile desde Navalón (Casas de La Matea) - Macizo del Caroig

Ruta eminentemente pistera, aunque en continuo sube/baja, que recorre una gran extensión del macizo del Caroig, combinando amplias pistas, caminos forestales y caminos rotos o semiabandonados, ideales para circular en bicicleta, con intermitentes cruces sobre ríos o barrancos, bajadas pronunciadas y fuertes repechos, con el aliciente añadido de pedalear, en uno de sus tramos, junto al río Fraile y sus cristalinas aguas.
El inicio de la ruta es, junto a una fuente y parking, en Casas de La Matea (P.K. 21+800 de la CV-590 entre Enguera y Ayora). Comenzamos a pedalear por la carretera, en dirección Ayora, y poco después nos desviamos por unos caminos, atravesamos el linde de un corto bancal, pasamos junto a unas ruinas, cruzamos la carretera, ganamos altura y alcanzamos una loma cimera (máximas cotas de la ruta) y sus molinos de viento.
Continuamos por buenas pistas, pasamos junto al vértice geodésico del Peñon de Los Machos, sin perder altura en varios kilómetros, acompañados de amplias vistas del valle de Enguera (al sur) y el pico Caroig (al norte).
Comenzamos a descender por pistas en distinto estado, hasta alcanzar un camino junto al curso de la rambla de La Molinera (previamente nos desviamos por otros caminos, con un tramo abandonado, roto, pedregoso, no ciclable y bastante cerrado por la vegetación que se ha eliminado del track adjunto).
Nos desviamos hacia el sureste (derecha), pasamos junto a un área de pic-nic y un bar/restaurante y seguimos descendiendo hasta que alcanzamos el río Fraile, donde nos sorprende una agradable poza. Aprovechamos para comer, reponer fuerzas y repostar agua (en una fuente junto al margen del río -waypoint adjunto al track- canalizada por una teja, localizada a escasas decenas de metros aguas abajo de la poza).
Seguimos pedaleando junto al río Fraile, con algunas subidas y bajadas, hasta que después del último cruce del río, tomamos una pista en continuo y prolongado ascenso, que será la tónica generalizada de esta segunda mitad del recorrido.
Llegamos a las Casas de Cubillas y remontamos el curso del barranco del mismo nombre, hasta que nos desviamos para afrontar un camino/sendero con un fuerte repecho de subida y llegar al camino del Planil. 
Seguimos recto, saltamos una cadena, pasamos junto a la Casa de Almenara y comenzamos un vertiginoso descenso por un camino paralelo al barranco de la Peña del Rayo que nos conduce hasta el curso del Río Grande, donde constatamos la existencia de agradables pozas de agua.
A partir aquí remontamos durante bastantes kilómetros el curso de la Rambla del río Grande, por un camino paralelo al mismo, con continuos sube/baja e intermitentes cruces del barranco y cortos tramos por su propio cauce.
Reponemos fuerzas, abandonamos el curso del río y comenzamos un prolongado ascenso. El calor aprieta y ya llevamos un buen rato racionando el agua.
Nos desviamos de la pista, siguiendo el track, y llegamos a un insufrible tramo, una auténtica emboscada, completamente cerrado por la vegetación (parece mentira que alguien cuelgue sin mas un track así, sin advertencia previa o trazado alternativo), que nos obliga a atravesar, un largo tramo y tiempo, coscojas y plantas pinchosas varias y portear nuestras bicis hasta alcanzar un camino paralelo a un cortafuegos (en el track adjunto se ha variado este tramo por un evidente camino, paralelo al cortafuegos, a priori  limpio de vegetación, aunque quizás no exento de algún tramo de porteo). Desde aquí, remontamos el camino por un fuerte repecho, que nos obliga a portear nuestras bicis, hasta llegar a otro camino y una amplia pista, junto a unos molinos.
Solo nos resta descender hasta el camino de Alpera y, después de un último y prolongado ascenso, alcanzar la carretera CV-590, junto a las Casas de La Matea, donde habíamos iniciado la ruta.

En resumen, una recomendable ruta (con las variantes incluidas en el track) que discurre, en su práctica totalidad, por pistas y caminos forestales y que permite descubrir, en sus 64 km de recorrido, numerosos rincones, barrancos y cursos de agua del tranquilo, solitario y agreste macizo del Caroig.
Track:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3393129
Modificado de:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=646912
(evitando dos tramos cerrados, no ciclabes, entre coscojas y plantas pinchosas varias). 

Datos prácticos:
Distancia: 69,0 km (track modificado: 63,7 km)
Desnivel acumulado: 1.400 m           Altura máxima: 1.091 m
Tiempo en movimiento: 05:45 h.
Velocidad media (mov): 11,9 km/h
Dificultad física (Media-Alta) y Técnica (Media-Baja).
Observaciones: El tiempo de realización puede disminuirse con las variantes incluidas en el track. Se incluye waypoint con una fuente (junto al río Fraile) hacia la mitad de la ruta.

martes, 18 de septiembre de 2012

SENDAS VILLARTA-VILLALPARDO Y RÍO CABRIEL

El pasado sábado (15/09/12) nueve liebres comenzábamos a pedalear (9:05 h) desde Villarta (Cuenca),  entre campos de vid y almendro, por diversos caminos, en estas fechas polvorientos, de la llanura manchega. Todavía llevamos unos pocos kilómetros y algunas impacientes liebres ya comienzan a preguntar donde están las montañas y los senderos (y es que, estas liebres ... son como niños).
Descartamos un sendero próximo a Villalpardo, por una rambla, muy cerrado por la vegetación y continuamos hacia el norte hasta que, después de 9,6 kilómetros, nos desviamos por un sendero paralelo a la Rambla de San Pedro. Sendero rápido, divertido, transitado y de considerable longitud (unos 9,0 km) que discurre por el lecho y márgenes de la rambla.
Fantástico sendero, que a ratos nos recuerda el del barranco del Agua, y que hace las delicias de la manada de liebres.
Llegamos a la Rambla de la Consolación. Algunos remontes por pistas, más senderos, algún tramo técnico, un pinchazo y a las 2:25 horas del inicio (28,8 km) alcanzamos el curso del río Cabriel, junto al puente romano de Vadocañas.
Almorzamos junto a la Venta de Vadocañas y reponemos agua en un manantial, al borde del camino, por indicación de dos jinetes de la zona, momento que una liebre, ávida de nuevas experiencias, aprovecha para cambiar de montura.
Tomamos un bucólico sendero (GR) junto al río Cabriel, por un frondoso pasillo de vegetación ribereña, en el que, como viene ya siendo habitual, Paco rompe su pedal XTR revisado en taller el día anterior (a partir de ahora, tendrá que apañárselas e ir haciendo equilibrio/presión con su pie pie/pedal izquierdo para evitar que se salga del eje).
Cortos tramos a pie, una pista paralela al río, una subida y otro sendero de descenso, con algunos tramos técnicos, que nos conduce a una pista junto a las inmediaciones de Los Cárceles. Remontamos altura, desde el curso del río hacia la meseta, por una larga, aunque suave pista, que, junto al calor reinante, va poniendo a cada liebre en su lugar. Reagrupamiento, más pistas y otro largo y fantástico descenso, entre pinos, paralelo a la rambla de la Huerta de los Noguerones.
Volvemos a ganar altura por pista y, después de unos cuantos kilómetros, nos desviamos por otro largo (3,0 km) tramo de sendero junto a la rambla de Mortanchinos.
Aprieta el calor, las horas pasan y el cuentakilómetros parece no querer avanzar. Una pista y un divertido sendero de descenso en zig-zag que nos conduce a otra pista de la que nos desviamos, como remate al atracón de senderos de la ruta, por otra senda paralela a la rambla de Villarta que, en este caso y a diferencia de los anteriores senderos, es en ascenso y con un firme a tramos pedregoso e irregular y algo cerrado por la vegetación. A estas alturas, algunas liebres, además de tocadas físicamente, ya han agotado sus provisiones de agua y comida.

Llegamos al PR-cu-59 (sendero del Molinillo) y, en vez de continuar por la rambla como era nuestra intención, optamos, para evitar sorpresas y retrasos, seguir una pista, primero en pronunciado ascenso, y poco después, en llaneo o pendiente suave que nos conduce, en un goteo de liebres, nuevamente a Villarta (15:10 h), donde aprovechamos para hidratarnos, remojarnos e incluso ducharnos en una fuente pública próxima al lugar donde habíamos dejado los vehículos.
Cervezas frías y comida en un restaurante de la población y posterior regreso a Yecla (18:45 h), donde todavía algunas liebres tendrán que cumplir, esta tarde/noche, con sus obligaciones familiares de Feria.
Excelente y divertida ruta en un entorno de pinos, ramblas, ríos y vegetación ribereña que nos ha permitido disfrutar una mañana (o casi un día) de largos y rápidos senderos de descenso (más de 25 km), pedaleando y compartiendo risas y experiencias con, en este caso, un numeroso grupo de liebres.

Para la próxima salida (combinado de senderos de Bocairent), y para tranquilidad de liebres y familias, con total seguridad, volveremos a comer a casa.
Track:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3365136
Confeccionado por Juan Ramón y Andrés. Combinación de:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2997017
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2452303
Gracias especiales a Alex (50 km blogspot) por habernos recomendado la ruta y haber colgado el track.

Datos prácticos:
Distancia: 65,3 km
Desnivel acumulado: 1.070 m
Tiempo en movimiento: 4:45 h                           Tiempo total: 6:05 h
Dificultad física (Media-Alta) y Técnica (Media)
Observaciones: Más de 25 km de senderos, en su mayoría de descenso. Ciclabilidad: 99,5 %.

miércoles, 29 de agosto de 2012

BTT EN EL PIRINEO. LIEBRES EN LA ZONA ZERO (2012)

Este verano solo dos atrevidas y viajeras liebres (Paco Díaz y Andrés) hemos dispuesto de tiempo y permisos laborales y familiares para volver con nuestras bicicletas de montaña al Pirineo. En este caso, y a diferencia de los años anteriores en los que realizamos rutas circulares de gran recorrido, hemos elegido Aínsa para pedalear por distintas rutas del centro BTT Zona Zero.
El esfuerzo y la dureza física de las rutas ha sido menor que en años anteriores, aunque esto ha estado sobradamente compensado por la intensidad de las sensaciones vividas y por la exigencia técnica (y psíquica) de pedalear por una mayor longitud de senderos, con tramos de naturaleza, firme, altitud y ambiente variado.
La Zona Zero es un centro de BTT, enclavado en Aínsa, que cuenta con 8 rutas balizadas y 5 con seguimiento GPS, en un terreno especializado en el enduro, donde las rutas discurren por la mayor cantidad posible de senderos. La dificultad de la ruta (total y por tramos) viene clasificada por colores (verde, azul, rojo y negro).
En nuestro caso, y para bikers medios (no endureros aunque habituados a senderos), los tramos rojos de la ruta 7 (Bajo Peñas) han resultado ciclables, salvo pasos aislados, en su práctica totalidad.
En el entorno próximo proponen otras rutas a mayor altitud tales como algunas de las realizadas por nosotros (Canal del Cinca y Miradores Ordesa-Pista de las Cutas).

Alojamientos: La web de la Zona Zero contiene información sobre alojamientos asociados a este proyecto. En nuestro caso, y con buen acierto, elegimos el Hotel Mesón de L´Aínsa donde, además de buenas instalaciones, trato familiar y buena comida, Ramón (biker local buen conocedor de la Zona Zero) gustosamente nos facilitó información de rutas y tracks.
Reparaciones-Repuestos: Como pudimos comprobar, la tienda Intersport L´Aínsa proporciona un excelente servicio de repuesto y reparaciones.
Más información:

Ruta 1: Miradores de Ordesa-Pista de las Cutas
Desde Escalona, tomamos la carretera HU-631 en dirección Fanlo. Cruzamos la espectacular garganta del río Bellós (por donde discurre la Transpirenaica en btt) y llegamos al aparcamiento del mirador del Cañón de Añisclo (cota 1.040 m), donde aparcamos el coche.
Comenzamos a pedalear (9:15 h) por la carreta a Fanlo y tomamos el desvío hacia Nerín en donde coincidimos con López (ciclista de Banyeres). Una vez pasado Nerín tomamos una pista (Pista de las Cutas que, incomprensiblemente, y pese a estar abierta al tráfico de autobuses y vehículos todo-terreno turísticos, no ha estado autorizado el tránsito de bicicletas hasta hace unos pocos años), en prolongado, aunque suave ascenso, que alcanza Cuello Arenas y continua ganando altura, para posteriormente desviarnos hacia el primer mirador sobre Ordesa, en el límite del parque nacional.
Hasta aquí, han sido 16,8 km y unos 1.200 m de desnivel (casi dos veces la ascensión a nuestro Carche), de monótona y sufrida pista, a remolque de mis compañeros, amenizada con amplias vistas del valle y recompensada, con creces, con la contemplación de esta maravilla natural que es el Parque Nacional de Ordesa.
Continuamos pedaleando, ya por encima de los 2.100 m de altitud, en llaneo y cortas subidas o bajadas, visitando distintos miradores y embriagados por la majestuosidad de estos paisajes.
El día avanza (y el calor también), por lo que nos despedimos de López y comenzamos el descenso. Circulamos inicialmente por la misma pista de ascenso, hasta que nos desviamos por un PR en dirección Fanlo, en donde disfrutamos, en su primer tramo, de agradables pedaleos por deliciosos prados.
A estos prados iniciales, le sigue un tramo, más largo de lo esperado, de estrechamientos y escalones rocosos en los que nos vemos obligados a arrastrar nuestras bicis. Posteriormente, el terreno y la ciclabilidad mejoran y, salvo algunos zigs-zags o tramos cortos de fuerte pendiente con abundantes piedras sueltas, retomamos el descenso sobre nuestras bicicletas.
Llegamos a un camino y, poco después, a la carretera HU-631. Nos desviamos hacia Fanlo, donde tomamos unas frías cervezas y repostamos agua.
Retomamos la carretera y a pocos kilómetros nos desviamos por el GR-15 hacia Nerín. El calor aprieta y el sendero, con frecuentes tramos no ciclabes, nos obliga a montar/desmontar continuamente de la bici, a lo que se le suman tramos muy cerrados por la vegetación, en los que sufrimos continuos arañazos. Paramos a comer y poco después llegamos a Nerín, donde nos reponemos, al menos parcialmente, de este estoico tramo (2,9 km).
Continuamos por el GR, en fantástico y ciclable descenso, hasta alcanzar una pista y desviarnos, en ascenso, hasta Sercué. Desde aquí, iniciamos un sendero de descenso, con algunos tramos cerrados y no ciclables, cruzamos el río Aso por un histórico puente y, tras un corto tramo de ascenso (no ciclable), alcanzamos la carretera. Solo nos restan unos pocos kilómetros por carretera hasta llegar, sudorosos y agotados, al vehículo (16:00 h).
Fantástica y dura ruta, con inmejorables y majestuosas vistas del Parque Nacional de Ordesa, en la que se recomienda, al objeto de evitar tramos no ciclables y el GR-15 entre Fanlo y Nerín, la variante propuesta en  http://www.bttpirineo.com/rutas-btt/miradores-de-ordesa.

Track:
https://dl.dropbox.com/u/22791898/BTT/MIRADORES%20ORDESA.gdb
Datos prácticos:
Longitud: 45,0 km
Desnivel acumulado: 1.750 m         Altura máxima: 2.250 m
Tiempo (en mov): 05:15 h.              Tiempo total: 06:45 h.
Velocidad media (mov):  8,7 km/h
Dificultad física y técnica: Alta.

Ruta 2: Canal del Cinca
Ruta única y espectacular que discurre, en aproximadamente la mitad de su recorrido, por un camino de servicio paralelo al Canal del Cinca.
Dejamos el vehículo en Lafortunada y comenzamos a pedalear (8:50 h) por la carretera A-138 en dirección Bielsa. Cruzamos el desfiladero y túnel de Las Devotas (recomendable llevar luz y piloto trasero), pasamos Salinas y el cruce hacia Plan (valle de Chistau), hasta que después de 13 km llegamos a Bielsa (si se desea evitar el tramo de carretera debe contarse con 2 vehículos, uno al inicio -Bielsa- y otro al final -Lafortunada-).
Cruzamos el casco histórico de Bielsa y enlazamos, en prolongado ascenso, con la carretera hacia el valle de Pineta hasta que llegamos al embalse de Pineta (15,9 km).
Cruzamos el río Cinca por la presa y tomamos inicialmente una pista e, inmediatamente a continuación, un agradable sendero por un frondoso bosque de robles, pino rojo, bog, etc.
Este sendero, ciclable en su práctica totalidad, discurre a media ladera, con ascensos y descensos puntuales, a una cota de 1.100-1.150 m, siguiendo el trazado del Canal del Cinca, con algunos tramos de porteo o en los que es necesario la ayuda de pasamanos.
Atravesamos canchales, bosques y espectaculares acantilados rocosos y túneles.
El sendero sigue y sigue, el tiempo pasa y el cuentakilómetros se ralentiza. Los sentidos en continua alerta en los tramos aéreos y en ocasionales estrechamientos del sendero, confiando en la bicicleta y en el propia inercia de nuestro movimiento.
Pequeños despistes de itinerario y algún tramo sobre el propio canal. Impresionantes vistas del valle, montañas circundantes y del trazado del recorrido que ya hemos realizado y del pendiente de realizar, en la distancia, sobre la propia ladera.
Llegamos a un cruce de senderos. Un GR que se dirige, en descenso, hacia Salinas y, en ascenso, con un tramo inicial de porteo, hacia Tella y un PR, en dirección a Tella, por el Canal del Cinca, que será por el que continuemos. Alternamos tramos de porteo, en canchales y algún que otro repecho, con tramos rápidos sobre el canal y otros cómodos, aunque estrechos senderos, con una ciclabilidad inferior al primer tramo ya recorrido.
Salimos a una pista y, en ascenso, alcanzamos la carretera, desviándonos para visitar el cercano dolmen de Tella. A continuación seguimos hacia Tella por carretera (1,3 km).
Reponemos agua, tomamos unos refrescos (de una máquina expendedora, ya que el bar para nuestra desilusión está cerrado) y comemos el bocata de la jornada. Desde Tella (cota 1.337 m) iniciamos un vertiginoso descenso hasta Lafortunada (cota 718 m), por una de las 7 variantes de descenso existentes, conocida por los bikers locales como "Tella Express".
Un sendero GR, a tramos bastante pedregoso, aunque prácticamente ciclable en su totalidad, en el que ponemos a prueba nuestra habilidad y frenos y que nos obliga a realizar alguna que otra parada para relajarnos muscular y mentalmente.
Alcanzamos una pista en pronunciado descenso (pista reciente que ha destruido parte del GR y ha restado atractivo y dificultad al descenso). Nos desviamos por un PR, en continuos zigs-zags, y con abundantes piedras que, dado que son planas, no dificultan excesivamente la ciclabilidad, aunque provocan la rotura de un radio de la rueda trasera de mi bicicleta.
Por fin, agotados, saturados y satisfechos por el descenso, alcanzamos nuevamente Lafortunada (14:10 h).

Una ruta espectacular, una maravilla para los sentidos, con deliciosos y agradables tramos de bosque y vertiginosos descensos que, pese a lo que pueda parecer por las fotos de los tramos aéreos e impresionantes acantilados rocosos por los que discurre el recorrido, no reviste mayor peligro que otras rutas de btt, cuyo límite, como siempre, lo pone el propio ciclista.
Track:
https://dl.dropbox.com/u/22791898/BTT/CANAL%20DEL%20CINCA.gdb
Datos prácticos:
Longitud: 39,5 km
Desnivel acumulado: 996 m          Altura máxima: 1.337 m
Tiempo (en mov): 04.10 h.            Tiempo total: 05:20 h.
Velocidad media (mov): 9,8 km/h
Dificultad física y técnica: Media-Alta. 

Ruta 3: Bajo Peñas (Ruta 7. Zona Zero)
Para este día, y teniendo en cuenta que teníamos pendiente el viaje de vuelta, decidimos pedir consejo a los bikers locales para que nos recomendasen una ruta de corta-media duración de las balizadas en el entorno de Aínsa. Así, nos decantamos por la ruta nº 7 (Bajo Peñas), con 26 km de recorrido, 830 m de desnivel acumulado y unas 3:00 h de duración, perfectamente señalizada, descartando la idea inicial (Vuelta a la Peña Montañesa).
La ruta comienza junto al puente del río Cinca por unas pistas inicialmente asfaltadas y posteriormente de tierra. Seguimos por el curso de una rambla y unos senderos, en exigente ascenso, hasta que, llegados a Cuello de S. Beturián, se convierten en un fantástico descenso, entre bosques, con algunos pasos técnicos y un tramo final en margas que nos sitúa en el lecho de una rambla (barranco de los Molinos).
Continuamos por unos caminos que enlazan con una carretera. Pasamos por Los Molinos y continuamos en ascenso, por carretera, hasta llegar a Oncins (14,8 km. 1.075 m.), máxima altura de la ruta. Reponemos agua, unos refrescos en un bar y, a partir de aquí, comenzamos un divertido y fantástico descenso, prácticamente todo lo que nos queda de recorrido, por unos PR que nos conducen a Torrelisa y Pueyo de Araguás.
Más senderos, con tramos rápidos, toboganes, bosques y fotogénicas lomas desnudas en margas que nos hacen disfrutar como nunca de la btt.
A nuestro pesar, todo lo bueno se acaba, y volvemos a alcanzar la pista asfaltada inicial que seguimos hasta llegar nuevamente a Aínsa.

Con esta excelente y divertida ruta, con 15 km de senderos, de esos que deseas que no se acaben nunca, ponemos fin a nuestro periplo pirenaico-betetero de este año, con muy buen sabor de boca, y con ganas de volver a la Zona Zero. Para otra vez, nos plantearemos el reto de la variante "Purgatorio" de la Vuelta a la Peña Montañesa, cuyo tramo inicial/final coincide con esta ruta 7, hasta completar 77 km de recorrido, 2.450 m de desnivel acumulado y un 40% de senderos.
Track:
Ruta 7 (Bajo Peñas) de la Zona Zero (ver: http://www.bttpirineo.com/)
Datos prácticos:
Longitud: 26 km
Desnivel acumulado: 830 m         Altura máxima: 1.075 m
Tiempo (en mov): 02:45 h.            Tiempo total: 03:30 h.
Velocidad media (mov): 10,0 km/h
Dificultad física y técnica media. 

Y ahí dejo un vídeo-montaje de fotografías: