martes, 19 de junio de 2012

I VUELTA AL TÉRMINO MUNICIPAL DE YECLA EN BTT (JUNIO 2012)


A las 6:15 horas, 48 ciclistas empezamos a pedalear en un grupo compacto, desde el Cespín, por la Vía Verde en dirección a Villena. Antes de llegar al límite del término municipal, esperamos por un pinchazo. Cruzamos la C-3314 (Yecla-Villena) y comenzamos propiamente la vuelta al término, en sentido antihorario, por la Vereda Real y camino de la Dividilla. Pasamos junto a esta última, punto o límite triprovincial y triautonómico, y nos dirigimos hacia la N-344 (Yecla-Caudete), la cual cruzamos a la altura de El Sombrerero.
Un poco más adelante nos desviamos por un sendero que discurre próximo a una cantera y enlazamos con otro sendero que desciende paralelo a la Rambla de Rovira. Tomamos un camino en ligero ascenso, poco antes de la Casa Doña Elena, para dirigirnos a la Hoya de la Mansorrilla. Pasamos junto a un ejemplar de alcornoque y enlazamos con la senda de la Sierra del Cuchillo.

Cruzamos el collado, entre las Sierra del Cuchillo y  Lengua, iniciamos el descenso y esperamos para reagrupamiento. Continuamos por otros caminos y pistas, hacia el norte, cruzando la Traviesa de Caudete y la CM-3220 (29,8 km- 8:19 horas).
Acometemos un largo tramo de ascenso en dirección Tobarrillas que termina de estirar definitivamente el pelotón. Pasamos junto a Casica Palabra, enlazamos con el Camino de Las Cebollas y llegamos al paraje y rambla de Los Rincones. Aquí, el recorrido se torna un tanto enrevesado, con cruce de bancal incluido (100 m), hasta que llegamos al camino de la casa de Los Almendros, ascendemos hasta el collado próximo y nos dirigimos hacia la CM-3223 (Yecla-Almansa), no sin antes habernos vistos obligados a cruzar nuevamente otro bancal (200 m) en sus proximidades.
Tomamos el camino de La Perdiz a Yecla, hasta desviarnos por otros caminos que terminan enlazando con un sendero de ascenso a la pista principal de los Molinos de Tobarrillas Oeste (cota 940 m). Descendemos por un camino-lanzadera, que provoca nuevos pinchazos o llantazos, continuación hacia el oeste de la pista, pasamos junto a las casas de Marisparza y La Colorada. Nos desviamos por el Camino de Almansa, pasamos junto a las Casas y Venta de Los Hitos y cruzamos la carretera A-18 (Yecla-Montealegre). 
Continuamos por un camino que, dirección Arabí, nos conduce hasta el pocico de la Buitrera, seguimos hacia el Corral de las Pinturas y tomamos el camino de la Cueva de las Pinturas hasta llegar al primer avituallamiento líquido/sólido de la jornada, junto a la cadena del camino de acceso a la Casa del Guarda (56 km - 10:00 h). 
Goteo de ciclistas que llegan a este lejano y deseado, desde hace ya unos cuantos kilómetros, avituallamiento. Reponemos fuerzas y continuamos, ya en distintos grupos, por caminos, rodeando el Arabí, hasta enlazar con un sendero paralelo a la rambla del Morteruelo y, posteriormente, desviarnos hacia la casa de la Hoya Muñoz, camino del Cuadrado y cruzar la carretera MU-404 (Yecla-Fuente Álamo).
 
Continuamos por un camino y llegamos a la carretera MU-11a, la cual tomamos en sentido oeste, hasta desviarnos por un camino que discurre junto a una pintoresca noria. Atravesamos las lomas de las Gateras, cruzamos el camino de Ontur y llegamos al camino del Cañejar. A partir de aquí, nos espera un duro ascenso a los Gavilanes (cota 972 m- Km 73,5- 11:47 h), a unas horas que ya empiezan a ser calurosas. Poco antes de llegar a su vértice geodésico, nos desviamos por una senda, en descenso, que nos conduce al camino del Gavilán Alto y casas de la Hoya de Torres. 
Cruzamos el camino del Gamellón a Yecla y nos dirigimos hacia las inmediaciones del Caserío de Calderón. Enlazamos con un sendero, a media ladera, aunque en suave y a ratos exigente ascenso, en el cerro de Los Condenados que nos conduce al camino que atraviesa el collado de los Picarios (80,4 km- 12:22 horas).
Descendemos, cruzamos la N-344 (Yecla-Jumilla), continuamos por el camino de Los Charquillos, llegamos al camino de La Amacolla y enlazamos con el técnico sendero, de ascenso y descenso, que atraviesa la Sierra del Buey. Solo nos resta un rápido descenso para alcanzar el camino del Ardal y llegar al siguiente avituallamiento líquido, en las Casas de Palao (Km 95- 13:20 h), un verdadero oasis de agua, líquido, sombra y compañía, frente a lo que esta cayendo sobre estos llanos esteparios. 
Agradable sombra y reparador avituallamiento, después del cual continuamos por una serie de pistas y caminos,  en dirección sureste, cruzamos la MU-26a (y antiguo trazado de la vía de ferrocarril) y comenzamos el corto, aunque exigente, ascenso del collado de las Gamellejas.
 
Cruzamos la MU-15a y tomamos la pista forestal de la Umbría de El Carche, no pudiendo evitar, ante el sofocante calor reinante, hacer una parada para refrescarnos con el agua de un pozo (otros llegaron a meterse en un sifón de una acequia). Continuamos este interminable ascenso, en otras condiciones corto y suave, hasta desviarnos por el camino de Pisana, con todavía inacabables tramos de ascenso, pasar junto a las casas del mismo nombre, y enlazar con una pista, ya en descenso y llaneo, que nos conduce hasta Raspay, donde nos espera el segundo avituallamiento líquido/sólido de la jornada (113 km –15:00 h). Fuente pública y un amplio cubierto, junto a la plaza de la iglesia, que nos invitan a una relajada comida y descanso, amenizado por la llegada escalonada del resto de participantes, intentando dejar pasar las horas centrales y más calurosas del día.
A las 16:40 h, nos ponemos nuevamente a pedalear, con las fuerzas y ánimos repuestos (solo nos quedan 40 km), por la carretera de acceso a Raspay hasta llegar a la C-3223 (Yecla-Pinoso). Un corto tramo de carretera y nos desviamos hacia la Casa del Maestro, enlazando con la Cañada Real de los Serranos y, posteriormente, con el Camino de las Colonias, incluyendo un corto tramo de sombreado sendero, por la falda occidental de la Sierra de Salinas, hasta la casa Forestal (o Casa del Ingeniero), donde coincidimos con una comida-celebración que, ante nuestro estado de necesidad, nos obsequian con unas frías cervezas que nos provocan un placer indescriptible.
Cruzamos la A-27 y el Caserío de El Portichuelo. (126 km –17:35 h) y llegamos a una pista asfaltada que nos conduce junto a las Casas de La Alberca, Caserío Carrascalejo, La Bronquina y Casas de Sevilla.  Nos desviamos hacia la casa del Cónsul, paralelos al borde septentrional de la Sierra de Enmedio, hasta llegar a la Vereda Real, cruzar el Camino de Sax, y alcanzar nuevamente la vía verde, en el mismo punto donde habíamos comenzado propiamente dicha la vuelta, en sentido antihorario, al término de Yecla. Solo nos resta deshacer la vía verde para llegar a Yecla, cespín, a las 18:50 horas, después de 148 km totales de recorrido. Unas cuantas cervezas y batallitas después, llega el segundo grupo de participantes (19:45 h), hasta completar los aproximadamente 35 ciclistas que han finalizado la ruta.
 
Buena, larga y dura ruta, efectuada en un día caluroso y por un gran número de participantes, en su mayor parte rodadora, que discurre predominantemente por caminos y pistas, con escasos kilómetros de asfalto, y no exenta de ocasionales tramos de entretenidos senderos, en general y salvo el sendero de la Sierra del Buey, de dificultad técnica moderada, que nos ha permitido pedalear por los parajes, sierras, caminos, caseríos y senderos próximos al perímetro del término municipal, no por conocidos menos agradables.
  
Felicitaciones a todos aquellos que han conseguido finalizar el recorrido, así como al resto de participantes que, por diversos motivos, no han podido acabarlo y que queda pendiente para posteriores ediciones, ya que, a buen seguro, repetiremos el próximo año aunque en fechas menos calurosas (mayo o septiembre).

Track:
Datos GPS:
Distancia: 148 Km
Desnivel acumulado: 2.240 m                Altura máxima: 972 m
Tiempo en movimiento: 08:50 h             Tiempo total: 12:35 h.
Velocidad media mov: 16,5 km/h
Índice IBP: 192
Observaciones: Ciclabilidad del 99,9-100 %.
Dificultad física (Muy Alta) y Dificultad técnica (Media).

1 comentario:

Chir-liebre dijo...

Buena paliza nos dimos, yo al menos. Verás como el año que viene no nos faltan voluntarios para los avituallamientos. Total ¡yo ya la he hecho!.