El pasado sábado, seis liebres nos hemos dado cita para efectuar una ruta por la Sierra de Beneixama. Al trazado, ya conocido de otras salidas, le hemos añadido nuevos tramos extraídos de un track de wikiloc, para completar un largo, duro y técnico recorrido de 56,5 km y 1.570 m de desnivel.
Comenzamos a pedalear, a las 7:45 horas, desde la cooperativa de Beneixama, pasamos junto al cementerio y tomamos la carretera del puerto de Fontanars. Al poco, dejamos esta, y cogemos una pista a la derecha que nos conduce al Pou de la Neu.
Seguimos por la pista del barranco y, un poco más adelante, tomamos un sendero (PR), en ascenso, con tramos intermitentes (bastantes) de porteo, hasta el Alto de Rita. Pasamos junto al refugio y, a diferencia de otras ocasiones, tomamos una pista hacia el oeste, hasta desviarnos por un agradable (y largo) sendero (inicialmente camino roto) que discurre junto a un barranco.
Nos desviamos por otra senda a la izquierda y llegamos a la peculiar Fuente de la Duenya. Continuamos hasta alcanzar una pista y tomamos, ahora en descenso, una larga senda (senda de los ingenieros) hasta la casa forestal de Gamellons.
Tomamos una pista, en ascenso, ganando nuevamente altura, hasta volver a pasar por las proximidades de la fuente de la Duenya y desviarnos por un fantástico, y a ratos técnico, sendero de descenso hasta enlazar con unos caminos que nos conducen a Fontanars, donde buscamos una escasa sombra, junto a una fuente. Malo, ... todavía es temprano y ya vamos buscando sombra.
Circulamos por el pueblo, pasando junto a la iglesia y algunas terrazas de bares con numerosos ciclistas. Continuamos hacia el norte, por una serie de caminos, y llegamos a las estribaciones de la sierra de El Chocolatero, pasando junto a restos de antiguos hornos de cal (restaurados y no como en otro municipio cuyo nombre omito). Aquí nos sorprende un nuevo tramo de sendero, en ascenso, de dificultad moderada y agradable trazado, junto al barranco del Bruñidor (lástima que el posterior descenso se efectúa en su totalidad por pistas).
Volvemos a la llanura y, después de varias rectificaciones de trazado motivadas por una valla en un camino/finca privada (en el track adjunto se ha depurado/modificado este tramo), cruzamos la CV-655 y enlazamos con un (ya conocido) largo, agradable y rápido tramo de sendero por una rambla hasta La Arcada.
Nos incorporamos a la senda que discurre por el trazado de la tubería, con algunos estrechamientos que te obligan a bajar/portear la bici, alcanzamos la Fuente del Nano y, después de refrescarnos, continuamos hacia la Fuente de Gamellons. Tomamos un sendero PR, en donde algunas liebres tenemos que echar el resto, y volvemos a pasar junto a la casa forestal de Gamellons.
Nos desviamos por un largo sendero a media ladera, aunque en ligero ascenso y con algún corto tramo de porteo, que discurre inicialmente junto a unos farallones rocosos y sigue la ladera hasta alcanzar un collado-vaguada.
El calor aprieta, los cuerpos no van ya para muchos trotes y dos liebres optan por adelantarse, atajar, poner los coches a la sombra y las cervezas en la nevera. El resto cruzamos una pista y continuamos por un divertido sendero de descenso hasta el refugio de Castellón.
Poco después llegamos a otra pista, la cual abandonamos para continuar por un largo tramo de sendero, en constante y exigente ascenso, menos ciclable que en otras ocasiones debido al calor, a lo seco del terreno y a lo castigados que van los cuerpos, hasta el Alto de los 3 Pinets, donde esperamos a que Leo (y los demás) recuperen el resuello. Bastante tocados, acalorados, con muchos kilómetros y metros de desnivel en el cuerpo, pero impacientes y motivados por lo que todavía nos espera: el tramo de descenso más impresionante del recorrido y la recompensa final de la ruta.
Técnico descenso, no por conocido menos sorprendente, a la altura de otros conocidos de Riópar, con algún paso aislado no ciclable, que obliga, por su longitud y dificultad, a tener que hacer alguna que otra paradita para relajar dedos y antebrazos.
A las 14:15 horas llegamos nuevamente a los coches, habiendo sufrido el calor de las horas centrales del día e intentando memorizar los árboles y zonas sombreadas del recorrido de la próxima Vuelta al Término.
Batallitas y cervecita en La Cañada y regreso a Yecla (15:20 horas), con sobredosis de endorfinas y con la satisfacción de haber realizado, como colofón/fin de temporada, una de las "joyas de la corona" de las rutas de turismo betetero de las últimas temporadas.
Año a año, poco a poco, pedal a
pedal, un grupo de liebres seguimos viviendo experiencias y coleccionando
recorridos y rutas en diferentes destinos de nuestra geografía, con un
denominador común, conocer nuevas tierras, caminos, senderos, montañas y hartarnos de pedalear horas y horas seguidas durante varios días. En esta ocasión, y
después de anteriores rutas pirenaicas (pedals de Foc, pedals de Occitania,
Pirenés Epic Trail), tres liebres (José Ramón, Salva y Andrés) nos decantamos,
para estas fechas más primaverales, por la ruta Tracks del Diable en el pre-pirineo catalán. Esta ruta discurre por
la comarca de Osona, con inicio/fin en la población de Torelló, y consta de 217 km de recorrido, con6.790
metros de desnivel positivo acumulado (también en modalidad Non Stop).
Para
ello, contactamos con la organización y reservamos transporte de equipaje y
alojamiento para tres etapas suficientemente cargadas de kilómetros,
horas de pedaleo y desniveles.
Etapa 1: Torelló-Sant
Andreu de la Vola
(75 Km. 2.437 m de desnivel)
A las 9:00 h comenzamos a
pedalear, bajo un cielo cubierto, desde la oficina de Tracks del Diable,
acompañados por un coche de la organización hasta las afueras de Torelló. Tres
liebres y tres GPS que se despistan, en la impaciencia del inicio, en el primer
cruce de caminos.
Los primeros 10-12 kilómetros
discurren por diversos caminos y pistas, con algunos cruces de torrentes y el
río Ges, entre explotaciones ganaderas y agrícolas, en el tramo menos atractivo
de la ruta.
Posteriormente, el recorrido
mejora sustancialmente y empieza a transmitirnos la esencia y sensaciones de lo
que va a ser la tónica de estos días, senderos en buen estado, caminos rotos y
solitarios, bosques de hayas y robles, laderas salpicadas de vegetación,
arroyos, barrancos, ríos, resaltes rocosos, etc., es decir, btt, naturaleza y
montaña en estado puro.
Pasamos Santa María del Corco,
Cantonigros y llegamos a Tavertet, pintoresco pueblo encaramado en una
altiplanicie rocosa. A partir de aquí (Km 40) y hasta el Salt de Sallent (Km 55),
continuamos por una serie de caminos, bordeando y al filo de unos
impresionantes resaltes rocosos, que nos regalan unas majestuosas vistas del
valle, embalse, ríos y sierras circundantes. Un auténtico balcón natural, una
verdadera delicia, que, a buen seguro, es uno de los mejores tramos que he
tenido oportunidad de pedalear.
Paramos a comer en uno de los
miradores de la zona (Mirador del Silencio), contemplando esta auténtica maravilla
natural y a continuación nos dirigimos al turístico pueblo medieval de Rupit,
en donde, además de cruzar por su puente colgante y circular por sus calles,
aprovechamos para tomar un café.
Continuamos por tranquilos
caminos entre prados y bosques de hayas y hacia el tramo final de la jornada,
nos sorprenden unos atractivos y entretenidos tramos de sendero.
Comienza a llover ligeramente y
poco después, a las 17:40 h, llegamos al alojamiento (en las proximidades de
Sant Andreu de la Vola),
una confortable cabaña de madera con estufa de leña, justo cuando empieza a
arreciar la lluvia. Todo parece ir bien, primera jornada y, aunque JR no se ha
librado de experimentar una descarga eléctrica de una alambrada ganadera, hemos
conseguido esquivar al diablo del barro y la lluvia.
Datos GPS:
Distancia: 80,5 km
Desnivel acumulado: 2.420 m Altura máxima: 1.117 m
Tiempo en movimiento: 06:40 h Velocidad media (mov): 12,1 Km/h
IBP: 165
Etapa 2 (Sant Andreu de la Vola- Santa Eulalia de
Puig-Oriol):78 Km.
2.537 m
desnivel
A las 8:30 h comenzamos a
pedalear, después de un copioso desayuno (y de la excelente cena de la noche
anterior), junto con los 10 componentes del grupo de Sant Sadurní d´Anoia.
Circulamos por pistas, cruzamos ríos y pedaleamos por estrechos senderos en
laderas de densa vegetación.
A unos 8,0 km del inicio comenzamos
un duro ascenso (Cuesta de la
Muerte), alcanzamos un collado, continuamos el descenso por prados
y bosques de hayas y robles y llegamos a Vidra (punto de control). A
continuación tomamos una larga pista, en prolongado ascenso, hasta alcanzar la
máxima cota del día y de la ruta (1.337 m). Llegamos a unos tramos embarrados, con grandes surcos, los cuales podemos
ir esquivando puntualmente por los lados del camino o a pie, aunque sin evitar
que las bicis, cadenas y cambios acaben cubiertas de barro y comiencen a
aparecer los primeros problemas mecánicos.
Después de un largo descenso, pasamos
por Santa María de Besora, enlazamos con un tramo de sendero y circulamos por
un camino, con numerosos cruces de la
Riera de la
Foradada (en uno de los cuales resbalo y pongo “cuerpo al
agua”), hasta llegar a Santa Quirze de Besora.
Tomamos un bocata, acompañado de
la correspondiente cerveza y café, en la soleada terraza de un bar y sin más
dilación (todavía nos queda la mitad del trayecto) continuamos la ruta mientras
el grupo de Sant Sadurní come (como Dios manda) en un restaurante. Unos
primeros kilómetros por asfalto a los que les siguen unas pistas y caminos en
continuo sube-baja. Paramos en una masía abandonada y JR se da cuenta de que se
ha dejado el teléfono móvil (última generación) en el “aseo” del bar donde
hemos comido (hay que ver como cambian las costumbres, los de mi generación, al
“trono”, nos llevamos revistas o tebeos y no artilugios electrónicos como estos
jóvenes de hoy en día). Una rápida llamada a Jordi y poco después nos confirma
que lo ha localizado.
Seguimos por unos caminos rotos,
con fuertes y numerosos repechos y comenzamos a tener problemas con la cadena
(se engancha y bloquea con el plato pequeño), lo que nos obliga a pedalear con
plato mediano, cargando todavía más las piernas, o a poner pie a tierra en más
tramos de lo deseado. A falta de aceite, lubricamos (o limpiamos) la cadena con
agua, aunque sin resultados. Ya no nos preocupa el cansancio, subidas, horario
o lo que nos queda de ruta, en este momento nuestra única preocupación es
llegar a Alpens y conseguir un lubricante apropiado (tomamos nota para el
próximo día y próxima ruta).
Salimos de Alpens, contentos y
con nuestras bicicletas como recién salidas del taller (hay que ver lo que
hacen unas gotas de aceite de oliva), inicialmente por unas pistas en llaneo o suave
descenso, a las que les siguen unas subidas y duras rampas que nos obligan,
después de tantas horas, a pelear cada kilómetro y cada metro de ascenso.
Algunos tramos de senderos, pistas y arroyos más adelante salimos a una
carretera, ya en las proximidades de Santa Eulalia de Puig-Oriol.
Llegamos a nuestro alojamiento,
después de cierta confusión y despistes, a las 19:50 h, después de una dura,
durísima etapa, con más de 8:00 h efectivas de pedaleo. Esta noche si que me va
a hacer falta la crema del "culete".
Datos GPS:
Distancia: 86,5 km
Desnivel acumulado: 2.760 m Altura máxima: 1.337 m
Tiempo en movimiento: 08:10
h Tiempo total: 11:20 h
Velocidad media (mov): 10,6 Km/h Vel media total: 7,7 Km/h
IBP: 224
Etapa 3 (Santa Eulalia de
Puig-Oriol - Torelló):41,5
km. 910
m de desnivel
Llueve intermitentemente, al
igual que la pasada noche, mientras desayunamos. Comenzamos a pedalear, a las
9:00 h, y hacemos, sin lluvia, aunque con problemas de cambio y cadena debidos
al barro desde el inicio, el trayecto hasta Perafita. Punto de control que
aprovechamos para suplir las carencias del desayuno con algunos de los dulces y
exquisiteces de Forn Franquesa.
Continuamos pedaleando, esta vez
bajo una fina lluvia, junto al grupo de Sant Sadurní d´Anoia, del cual nos
distanciamos poco antes de que, en Sant Boi de LLucanes, nos sorprenda una
lluvia intensa. Nos ponemos a resguardo unos minutos y retomamos la marcha
circulando por caminos, con tramos embarrados, y algunos entretenidos senderos.
Nos sorprende, en campo abierto, una
intensa lluvia, tormentosa y con granizo, hasta que conseguimos refugiarnos al
“abrigo” de la pared de una caseta. Continuamos, ya empapados, pasando junto a
Vilanova y Casanova de la Coma. Circulamos
por pistas y caminos y comienza nuevamente a llover con fuerza. Alcanzamos un
tramo infernal, junto a diversos arroyos, en el que al agua que cae del cielo
se le suman las salpicaduras de agua del arroyo y el barro del terreno, así
como el remojo intermitente de pies y zapatillas en los cruces del mismo.
Alcanzamos una carretera, junto a
un restaurante, completamente empapados, ateridos de frío y con manos y pies helados.
Entonces, aparece el diablo de la ruta, al cual habíamos ido esquivando en los
tramos más duros de los días anteriores, y nos tienta con una ducha, una comida
caliente y el horario del viaje de vuelta a nuestras madrigueras. Caemos en la
tentación, vendemos nuestra alma de liebre al diablo, y efectuamos el resto del
trayecto (7,0 km)
a Torelló por carreteras secundarias, dejando pendiente unos 18 km del recorrido original
de la ruta. A las 13:45 h llegamos a la oficina de Tracks del Diable, en donde
esperamos, tiritando de frío, la llegada de Jordi que nos acompaña al Club de Tenis para ducharnos.
Después de una reparadora comida en Cal Pagés y la recogida de maillots de ruta
regresamos a Yecla.
Datos GPS:
Distancia: 41,5 km (54 Km recorrido oficial)
Desnivel acumulado: 910 m (1.437 m recorrido oficial).
Altura máxima: 958 m
Tiempo en movimiento: 03:25
h
Velocidad media (mov): 12,0 Km/h Velocidad
media total: 8,7 Km/h
IBP: 73
Ahora ya, de vuelta en casa, y
una vez reposadas las impresiones y sensaciones vividas, podemos decir que la
ruta es muy recomendable y no te deja para nada indiferente. El recorrido
discurre por carriles o caminos rotos, poco transitados, en continuo sube-baja,
y, en su mayor parte, especialmente “diseñados” para bicicleta de montaña. La longitud
de senderos es inferior a la que esperábamos, aunque su falta se compensa,
sobradamente, con la tranquilidad del entorno y las impresionantes vistas y
paisajes del recorrido y, en especial, el tramo entre Tavertet y el Salt de
Sallent, sencillamente espectacular, que no tiene nada que envidiar a las
etapas “reinas” de otras rutas del Pirineo. Otra característica reseñable de la ruta es que pese a que el recorrido discurre próximo a distintas poblaciones,
en todo momento transmite la sensación de estar pedaleando en plena montaña,
por zonas solitarias y apartadas.
Los tramos de senderos o embarrados,
cruces de ríos o arroyos y algunos inevitables despistes o paradas fotográficas
condicionan que la velocidad media sea baja. A ello hay que añadir que la
realización de la ruta en tres etapas supone, al menos, dos duras jornadas de
bicicleta, con desniveles acumulados ampliamente superiores a los 2.000 m. En cuanto al
estado de los senderos, estos se encuentran, en su mayor parte, bastante
marcados y con firme regular, siendo de dificultad técnica moderada y con
práctica ausencia de descensos técnicos o peligrosos.
Por último, destacar que en este
caso, y a diferencia de otras rutas con un trato más impersonal, la organización
(Jordi) vela por que todo vaya bien, dispuesto, como pudimos comprobar, a
prestar ayuda o solución a cualquier posible problema que pueda surgir. Jordi,
gracias por todo y nos vemos en Tracks dels Volcans.
Ahora, a entrenar por nuestro
Altiplano para, en este próximo verano, pedalear por rutas endureras del Centro
Btt Pirineos Zona Zero en Ainsa-Bielsa.
El pasado sábado, con un tiempo primaveral y, por fin, sin el molesto viento de la última semana, cuatro liebres nos desplazamos hasta las proximidades de Bocairent para realizar un recorrido por la Sierra de Mariola, combinación de algunos tramos y puntos de interés de las dos anteriores rutas por la zona. Mariola nos recibió con una temperatura ideal, práctica ausencia de viento, abundantes fuentes y, en especial, un verde intenso que tapizaba los prados, laderas y cultivos de la zona.
Dejamos los vehículos en el camino del Buixcarro, junto a la carretera CV-794 (para ello nos desviamos por la misma unos 2,5 km desde el polígono industrial El Regadiu, localizado a escasos kilómetros de Bocairent), y comenzamos a pedalear (8:00 h), en ascenso, por tranquilas pistas junto a Mas de Nones, Casa Reiner y El Somet. Posteriormente iniciamos un agradable y divertido descenso por un camino roto-sendero (supercross) que nos conduce hasta la Font de Mariola. Continuamos por pistas, pasamos junto a Mas dels Arbres y, poco antes de llegar a Mas Foia Amplia, nos desviamos por otra pista, en prolongado ascenso, que nos conduce hasta la Cava Arqueada (todavía con restos de su interminable proceso de restauración).
Un corto tramo de ascenso y comenzamos el descenso por un camino-sendero nuevamente hasta las inmediaciones del Mas Foia Amplia, continuando por una pista paralela al barranco del Bou hasta llegar al Cami de Serelles.
Nos desviamos por un sendero (GR) hasta las Casetes de Villaplana y después de circular por algunas pistas alcanzamos el fantástico sendero que discurre por el barranco del Zinc, empedrado en ciertos tramos, hasta llegar a la carretera CV-796 en las inmediaciones de Alcoi.
Ascendemos por la carretera, atravesamos un corto túnel y reponemos agua en una
fuente en las inmediaciones del Preventori. Nos desviamos por un sendero, en
pronunciado ascenso, hasta que alcanzamos El
Castellar. A continuación afrontamos un alucinante descenso por extensas losas rocosas hasta que llegamos nuevamente a la carretera.
Volvemos a la CV-795, la cual abandonamos
1,5 km
más adelante, para desviarnos por un camino que pasa junto a la Ermita de Barxell.
Continuamos por pistas, con algunos tramos de senderos, pasamos junto a la casa
Racó Payá y, después de un corto tramo de asfalto, llegamos nuevamente a la CV-795, junto a Mas
Troncal.
A la vista de la cadena que
impide el paso y las señales de advertencia del camino que pretendíamos
continuar, optamos por seguir unos 3,5 km por la carretera (en sentido Banyeres),
para desviarnos por el Camino del Somo. Aquí nos esperan las últimas (y duras)
rampas del día, hasta alcanzar un collado junto al pico Eixar, y,
posteriormente, efectuar un rápido, a tramos roto y pedregoso, descenso que nos
lleva al curso del río Vinalopó, junto a la fábrica de Blanes. Tomamos un sendero y un poco más adelante llegamos a la Font
de la Coveta.
Continuamos pedaleando por este
agradable sendero, siguiendo el curso del río, hasta cruzar el camino del
Buixcarró, a la altura de la casa Rambla. Un poco más adelante llegamos a los
vehículos (13:30 h).
Larga, dura y recomendable ruta
que pasa junto a algunos de los puntos de interés de la Sierra de Mariola
(Sotorroni, Fuente Mariola, Cava Arqueada, Foia Amplia, Barranc del Zinc, nacimiento
del Vinalopó) y discurre, en su mayor parte, por pistas y caminos, aunque no
exenta de entretenidos y espectaculares tramos de senderos, en general, de
dificultad técnica media.
La salida del sábado ha sido, en su inicio, épica por el viento en contra, tanto que, parafraseando la loa de un conocido exministro sobre la conquista de la isla de Perejil, la crónica podría comenzar: Al alba y con tiempo duro de poniente, ... con fuerte poniente, 36 Km/h de viento, salieron 19 liebres, con sus monturas y sus reservas de provisiones, prestas a conquistar esa llanura manchega azotada por los elementos (viento, agua, frío). Unidos (casi todos) por una equipación, una bandera (nuestra liebre) y un objetivo (la adusta llanura manchega), comenzamos a pedalear y ascender por el camino del Pocico Lisón, primer puerto puntuable de la jornada, agrupados, en formación de defensa, frente al persistente viento.
Continuamos hacia el caserío del Madroño, cruzamos el camino de Ontur y nos dirigimos hacia las Gateras, pasando junto a la noria de la casa Serrano. Atravesamos la carretera hacia Jumilla y, poco antes de llegar al Calderoncillo, enlazamos con una parte del recorrido de la Marcha BTT Fuente Álamo de 2011.
Ni el viento desbocado, ni las finas gotas de agua, ni los pinchazos, ni la crisis económica, arrinconada por el esfuerzo físico en un rincón de nuestra memoria, han mermado nuestro pedaleo por los caminos y senderos de este tramo del recorrido. Atravesamos tranquilos caminos, entretenidas sendas, arenales, collados, umbrías, solanas y tramos de densa vegetación en el entorno de los cerros de Cenajos y Morra del Moro, agradable sorpresa del recorrido para la mayor parte del grupo, hasta regresar nuevamente al Calderoncillo.
En la vuelta, dos liebres retornan a Yecla por el camino más corto, y el resto continuamos por caminos rotos, poco transitados, en continuos sube-baja, por un atractivo trazado que recorre los cerros y lomas próximas al Cuadrado y Casa Marta. Desde aquí, nos dirigimos hacia el camino de Las Atalayas y la Carrasquilla. Visitamos el centenario ejemplar de Enebro próximo a la casa de Los Pinos y ya, por el camino de Madrid, efectuamos un rápido regreso, llegando a Yecla a las 13:40 h, justo cuando comenzaba a arreciar la lluvia.
Buena, rodadora y recomendable ruta, de larga distancia, aunque de dificultad técnica moderada, que ha contado, pese a las inclemencias meteorológicas, con una nutrida representación de liebres y que nos ha permitido seguir explorando y conociendo otros parajes, rincones, pistas, senderos y tierras situadas a "tiro de pedal" de Yecla y no visitadas anteriormente. Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2720506 Datos GPS: Distancia: 78,5 Km Desnivel acumulado: 1.300 m Altura máxima: 899 m Tiempo en mov: 04:27 h Velocidad media (mov): 17,7 Km/h IBP: 88 Dificultad física (Media-alta) y técnica (Media-baja)
Ruta que discurre por las sierras de Biar y Onil, combinando un gran número de senderos de la zona (17 km), de dificultad técnica y firme variado, entre los que se incluyen falsos llanos, toboganes, subidas exigentes o descensos técnicos y firmes arcillosos, pedregosos o rocosos. Caminos y pistas tranquilas y agradables, junto a rincones, barrancos y zonas húmedas de interés. Algún tramo urbano (Onil) y escasos kilómetros de carretera o firme asfaltado.
A las 8:00 h, cinco liebres (Gustavo, Leo, Óscar, Paco y Andrés) comenzamos a pedalear por una pista asfaltada junto al barranco del Pinar, tomamos un camino de tierra y nos desviamos por un sendero paralelo a un barranco. Retomamos una pista junto al barranco de Fontalbres y nos volvemos a desviar por otro sendero por el barranco de Garrancha.
Continuamos el ascenso por un camino hasta un collado próximo a la Casa de la Virgen de las Nieves. Disfrutamos de las soleadas vistas de la Foia de Castalla y comenzamos un largo y técnico descenso, de firme predominantemente pedregoso, hasta las inmediaciones de Onil.
Cruzamos el caso urbano de Onil y nos dirigimos hacia la Ermita de Santa Ana. Coincidimos con colegas de Leo y, a falta de dinero y previsiones, reponemos fuerzas a base de "forraje de liebres" junto a un kiosko de bebida/comida.
Continuamos por un camino asfaltado y un tramo de senda paralelo al mismo hasta que alcanzamos la pista que asciende por el barranco de Arcá. Nos desviamos por una pista y sendero por el barranco de Taguenga y, después de unos fuertes repechos, tomamos un camino roto-sendero en suave ascenso. Llegamos a un camino y comenzamos un rápido y divertido sendero de descenso, en una zona de densa vegetación, que nos conduce nuevamente a la rambla de Arcá, junto a la casa de la Capona. (En el track y en la crónica he eliminado un tramo de sendero de "empujing" al que le sigue otro sendero de descenso que, por un fallo de logística -mea culpa-, hemos efectuado en sentido inverso al que dicta el sentido común).
Repetimos un corto tramo de camino y nos desviamos por un sendero, en ascenso, junto al barranco del Canalic. LLegamos a la carretera CV-803 y, a escasos cientos de metros, nos desviamos para enlazar con otro fantástico y largo sendero de descenso, bastante técnico en su tramo inicial, que nos conduce hasta los barrancos del Lobo y de la Caponeta. Volvemos a la CV-803 y posteriormente nos desviamos por una pista asfaltada (camino de Valencia), la cual abandonamos para dirigirnos hacia el barranco de la Mata.
Continuamos por un agradable sendero, junto al barranco, con puntuales tramos de porteo, hasta que alcanzamos unas tranquilas y solitarias pistas en suave aunque continuado ascenso. Llegamos a un collado, junto a la casa de la Fondoma, y nos desviamos por un pedregoso sendero, inicialmente en ascenso, y posteriormente en técnico descenso, que discurre por la loma cimera de la montaña, hasta alcanzar la Casa de la Virgen de las Nieves, con sorprendentes vistas de Castalla, Biar, Caudete y ... hasta Yecla.
Pedaleamos varios kilómetros por unos caminos, bajo las antenas y cumbre del Reconco, hasta que nos desviamos por otro largo, entretenido y divertido sendero de descenso, de firme variado, que nos conduce hasta el Santuario de Nuestra Señora de la Gracia, ya en las proximidades de Biar.
Una ruta de interés y, dada su cercanía, muy recomendable, con excelentes senderos de descenso, no exenta de averías y caídas varias, afortunadamente sin consecuencias, en la que únicamente cabe lamentar el abandono forzoso de la liebre Paco por una avería mecánica irresoluble.